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Caso Gatti: el periodista se quejó del trato de la Justicia

Caso Gatti: el periodista se quejó del trato de la Justicia
Caso Gatti: el periodista se quejó del trato de la Justicia

En la última jornada del juicio por tenencia y distribución de imágenes y videos de abuso sexual infantil, Emiliano Gatti decidió hablar frente al Tribunal. Hizo un repaso de su llegada a Roca hace más de 20 años y dijo que intentó escapar de una familia muy machista en búsqueda de un progreso personal, pero que su vida cambió rotundamente cuando la Policía le rompió la puerta del departamento en el allanamiento por esta causa. Además, habló de las quejas hacia el comportamiento de la Justicia, «que nunca me consideró inocente». También reveló que dos veces intentó suicidarse.

Gatti llegó a Roca hace un par de décadas. Sus contactos con las autoridades salesianas en Bahía Blanca le permitió conseguir un lugar donde vivir en el Colegio San Miguel y también trabajó como preceptor en el Domingo Savio, mientras estudiaba Comunicación en la Universidad del Comahue. En un breve repaso, el ex conductor de Canal 10 le expresó al Tribunal que buscaba salir del seno de una familia «muy machista», «numerosa» y de «bajos recursos».

Pero luego de ese breve repaso, llegó el momento de las críticas a la Justicia. Consideró que «fueron injustos en el trato» que le dieron. Expresó puntualmente que cuando ingresó la Policía a su departamento, durante la madrugada del 16 de noviembre de 2022, nunca le comunicaron la razón del allanamiento y que «no se respetó el protocolo». Que en todo momento lo trataron como si fuese culpable y no le advirtieron que podía llamar a su abogado.

«Lo que pasó fue terrible, como una película de violencia», recordó y apuntó contra quienes estaban al frente del procedimiento al referirse que lo esposaron y que estuvo «siete horas detenido en un calabozo en Stefenelli», sin saber de qué lo acusaban. Criticó que «fui expuesto».

Pero sin dudas que las partes más fuertes de su declaración fueron cuando, sin dejar de mover las manos que tenía sobre sus rodillas, aseguró que «me aterra ir a la cárcel», y que ante la exposición del caso y la reacción de la sociedad, que «de pronto estaban deseándome la muerte». Hizo referencia a que uno de los primeros días del proceso, cuando se presentó en Tribunales, pasó una persona y le gritó «pedófilo». Como consecuencia de todo lo que debía enfrentar, «esos primeros días pensé en quitarme la vida».

Recordó que por esta causa, perdió su trabajo en la señal televisiva del gobierno rionegrino y que al estar desempleado hay días que no tiene para comer: «Nunca pensé que iba a estar tan mal para levantarme a almorzar mate».

La querella pidió por su culpabilidad

Luego de escuchar al acusado, los jueces Luciano Garrido, Verónica Rodríguez y Emilio Stadler, escucharon los alegatos de las partes. La Jefa de los fiscales, Graciela Echagaray pidió que sea declarado culpable y sustentó su postura en que «los hechos quedaron acreditados» y que «la prueba producida es creíble». Hizo referencia a que entre el 4 de febrero y 16 de junio, a través «de la plataforma e-Mule y por la conexión de Fibertel con domicilio en Tres Arroyos 1600», Gatti «descargó 50 videos de abuso sexual de niños menores de 13 años con imágenes explícitas» y que «facilitó la visualización por terceras personas» y que los archivos fueron «guardados en el disco rígido».

La fiscal Jefa, Graciela Echegaray solicitó la culpabilidad de Gatti.

La fiscal contestó los intentos de la defensa de desviar la investigación hacia sus parejas, pero «nosotros probamos, a través del Departamento de Informática Forense del Poder Judicial, que él sabía que tenía instalado ese programa«, como también que se encontraron 50 videos de abuso sexual infantil y que «quedaron en modo de descarga 9 archivos». Además, que el material descargado lo pasó a un nuevo disco rígido, luego a un disco rígido externo y finalmente a un pendrive.

Sobre las búsquedas, para Echegaray, no se trató de un error y que se comprobó con «la frecuencia con la que el imputado utilizaba la red». Relacionó esto con las declaraciones del titular de la Oficina de Investigación de Telecomunicaciones (OITel) que aseguró que «realizar una búsqueda en este tipo de programas, implica conocer que se va a poner a disposición de otras personas lo que se está visualizando y descargando».

La abogada cipoleña, Garbriela Procopiw, quien ingresó a la causa como querellante por la asociación «Madres que rompen el silencio» no hizo una exposición muy larga. Adhirió a la acusación de la fiscal y afirmó que Gatti «bajó» ese material. Relacionó el caso con la vulneración de los derechos de los niños y que las imágenes provocaron que uno de los peritos «se descompusiera en la sala».

La defensa planteó la ilegalidad del proceso

Los abogados defensores Marcelo Hertzriken Velazco y Joaquín Hertzriken Catena, sostuvieron que todo lo actuado se realizó de manera ilegal. No sólo el allanamiento, sino que también el uso de la plataforma de Servicios de Protección en Línea de los Crímenes de Internet en contra de la Niñez, ICACOOPS, que fue utilizada sin tener ningún tipo de autorización legal para hacerse de esa información y se vulneraron los derechos del acusado.

No sólo manifestaron que la prueba no tiene valor «porque fue obtenida de manera irregular», sino que también intentó desvirtuar la calificación del delito que impulsó el Ministerio Público. El delito de «facilitación», puntualmente, porque Gatti no tuvo una intención de darle a terceros los 50 videos que se encontraron en sus dispositivos. En tanto que el pen drive, al que se bajaron esos archivos, pertenece a una ex pareja del petriodista.

Los abogados defensores Marcelo Hertzriken Velazco y Joaquín Hertzriken Catena, sostuvieorn que todo lo actuado se realizó de manera ilegal.

Le pidieron al tribunal que no lo declare culpable y plantearon la inconstitucionalidad de las pruebas en cuanto a la obtención de «datos obtenidos desde servidores que no tienen ningún tipo de respaldo legal». Además de que «no se puedo determinar si se compartió a uno o a muchos usuarios», por lo que no se puede plantear la distribución y que no existió una intención de esa facilitación. Y sobre la tenencia, para su abogado, Gatti no manipuló los archivos que «fueron directamente a una carpeta de descarga».

El tribunal deberá resolver y fijó como fecha para dar a conocer el veredicto, el martes 4 de junio.

 

En resumen:
Resumen en español del contenido en 100 palabras

En la última jornada del juicio por tenencia y distribución de imágenes y videos de abuso sexual infantil, Emiliano Gatti decidió hablar frente al Tribunal. Hizo un repaso de su llegada a Roca hace más de 20 años y dijo que intentó escapar de una familia muy machista en búsqueda de un progreso personal, pero que su vida cambió rotundamente cuando la Policía le rompió la puerta del departamento en el allanamiento por esta causa. Además, habló de las quejas hacia el comportamiento de la Justicia, «que nunca me consideró inocente». También reveló que dos veces intentó suicidarse.

Gatti llegó a Roca hace un par de décadas. Sus contactos con las autoridades salesianas en Bahía Blanca le permitió conseguir un lugar donde vivir en el Colegio San Miguel y también trabajó como preceptor en el Domingo Savio, mientras estudiaba Comunicación en la Universidad del Comahue. En un breve repaso, el ex conductor de Canal 10 le expresó al Tribunal que buscaba salir del seno de una familia «muy machista», «numerosa» y de «bajos recursos».

Pero luego de ese breve repaso, llegó el momento de las críticas a la Justicia. Consideró que «fueron injustos en el trato» que le dieron. Expresó puntualmente que cuando ingresó la Policía a su departamento, durante la madrugada del 16 de noviembre de 2022, nunca le comunicaron la razón del allanamiento y que «no se respetó el protocolo». Que en todo momento lo trataron como si fuese culpable y no le advirtieron que podía llamar a su abogado.

«Lo que pasó fue terrible, como una película de violencia», recordó y apuntó contra quienes estaban al frente del procedimiento al referirse que lo esposaron y que estuvo «siete horas detenido en un calabozo en Stefenelli», sin saber de qué lo acusaban. Criticó que «fui expuesto».

Pero sin dudas que las partes más fuertes de su declaración fueron cuando, sin dejar de mover las manos que tenía sobre sus rodillas, aseguró que «me aterra ir a la cárcel», y que ante la exposición del caso y la reacción de la sociedad, que «de pronto estaban deseándome la muerte». Hizo referencia a que uno de los primeros días del proceso, cuando se presentó en Tribunales, pasó una persona y le gritó «pedófilo». Como consecuencia de todo lo que debía enfrentar, «esos primeros días pensé en quitarme la vida».

Recordó que por esta causa, perdió su trabajo en la señal televisiva del gobierno rionegrino y que al estar desempleado hay días que no tiene para comer: «Nunca pensé que iba a estar tan mal para levantarme a almorzar mate».

La querella pidió por su culpabilidad

Luego de escuchar al acusado, los jueces Luciano Garrido, Verónica Rodríguez y Emilio Stadler, escucharon los alegatos de las partes. La Jefa de los fiscales, Graciela Echagaray pidió que sea declarado culpable y sustentó su postura en que «los hechos quedaron acreditados» y que «la prueba producida es creíble». Hizo referencia a que entre el 4 de febrero y 16 de junio, a través «de la plataforma e-Mule y por la conexión de Fibertel con domicilio en Tres Arroyos 1600», Gatti «descargó 50 videos de abuso sexual de niños menores de 13 años con imágenes explícitas» y que «facilitó la visualización por terceras personas» y que los archivos fueron «guardados en el disco rígido».

La fiscal Jefa, Graciela Echegaray solicitó la culpabilidad de Gatti.

La fiscal contestó los intentos de la defensa de desviar la investigación hacia sus parejas, pero «nosotros probamos, a través del Departamento de Informática Forense del Poder Judicial, que él sabía que tenía instalado ese programa«, como también que se encontraron 50 videos de abuso sexual infantil y que «quedaron en modo de descarga 9 archivos». Además, que el material descargado lo pasó a un nuevo disco rígido, luego a un disco rígido externo y finalmente a un pendrive.

Sobre las búsquedas, para Echegaray, no se trató de un error y que se comprobó con «la frecuencia con la que el imputado utilizaba la red». Relacionó esto con las declaraciones del titular de la Oficina de Investigación de Telecomunicaciones (OITel) que aseguró que «realizar una búsqueda en este tipo de programas, implica conocer que se va a poner a disposición de otras personas lo que se está visualizando y descargando».

La abogada cipoleña, Garbriela Procopiw, quien ingresó a la causa como querellante por la asociación «Madres que rompen el silencio» no hizo una exposición muy larga. Adhirió a la acusación de la fiscal y afirmó que Gatti «bajó» ese material. Relacionó el caso con la vulneración de los derechos de los niños y que las imágenes provocaron que uno de los peritos «se descompusiera en la sala».

La defensa planteó la ilegalidad del proceso

Los abogados defensores Marcelo Hertzriken Velazco y Joaquín Hertzriken Catena, sostuvieron que todo lo actuado se realizó de manera ilegal. No sólo el allanamiento, sino que también el uso de la plataforma de Servicios de Protección en Línea de los Crímenes de Internet en contra de la Niñez, ICACOOPS, que fue utilizada sin tener ningún tipo de autorización legal para hacerse de esa información y se vulneraron los derechos del acusado.

No sólo manifestaron que la prueba no tiene valor «porque fue obtenida de manera irregular», sino que también intentó desvirtuar la calificación del delito que impulsó el Ministerio Público. El delito de «facilitación», puntualmente, porque Gatti no tuvo una intención de darle a terceros los 50 videos que se encontraron en sus dispositivos. En tanto que el pen drive, al que se bajaron esos archivos, pertenece a una ex pareja del petriodista.

Los abogados defensores Marcelo Hertzriken Velazco y Joaquín Hertzriken Catena, sostuvieorn que todo lo actuado se realizó de manera ilegal.

Le pidieron al tribunal que no lo declare culpable y plantearon la inconstitucionalidad de las pruebas en cuanto a la obtención de «datos obtenidos desde servidores que no tienen ningún tipo de respaldo legal». Además de que «no se puedo determinar si se compartió a uno o a muchos usuarios», por lo que no se puede plantear la distribución y que no existió una intención de esa facilitación. Y sobre la tenencia, para su abogado, Gatti no manipuló los archivos que «fueron directamente a una carpeta de descarga».

El tribunal deberá resolver y fijó como fecha para dar a conocer el veredicto, el martes 4 de junio.

 


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