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Conocé el secreto que tenés que saber para que no se te pegue nunca más la pasta

Conocé el secreto que tenés que saber para que no se te pegue nunca más la pasta

Más fácil que freír un huevo es cocer pasta, algo tan básico en los hogares italianos como el respirar y cuya costumbre hemos adoptado como rutinaria. Y aún así seguimos haciéndolo mal repitiendo errores básicos antes siquiera de enfrentarnos a recetas concretas como espaguetis a la carbonara o la clásica boloñesa. Todo empieza con la cocción correcta y a muchos les supone un incordio tener que lidiar con la pasta que se pega entre sí.

Ese inconveniente hace que sean muchos los que siguen empeñados en echar un chorrito de aceite de oliva al gua de cocción, para evitar que el líquido rebose. No importa el supuesto motivo, la pasta solo se cuece con agua y sal. Punto.

La pasta tiende a pegarse entre sí y con el fondo de la olla porque es muy rica en almidón, y el almidón es pegajoso. Eso es una virtud, ya que permite que la pasta abrace y agarre la salsa y el queso de acompañamiento, pero puede ser una molestia si somos tiquismiquis y no nos gusta tener que despegar a mano esos espaguetis que se quedan pegados al fondo.

Por eso echar aceite o enjuagar la pasta cocida para evitar que se pegue es un error; estaríamos eliminando el preciado almidón y cambiando la textura. Solo hay una excepción, cuando vamos a preparar pasta fredda o una ensalada de pasta.

Entonces, ¿cómo evitar que se pegue entre sí o al recipiente? ¿Es posible obtener pasta suelta? El único truco que funciona es cocer la pasta como mandan los cánones: poner abundante agua salada a hervir con alegría en un recipiente de buen tamaño, acorde con el formato y la cantidad, y remover durante los primeros momentos de la cocción.

Cuanta más agua, más espacio tendrá la pasta para moverse libremente y habrá menos riesgo de que se pegue. Si no está en plena y verdadera ebullición, tenderá a pegarse más y tardará más en cocer. Remueve suavemente la pasta en cuanto la hayas echado evitando que toque el fondo de la olla y la ayudarás a que nade sin la tentación de fusionarse con sus congéneres.

Sacarla al dente o un pelín antes también contribuye a que la pasta esté suelta, y recuerda que nunca espera. Ten la salsa o los demás acompañamientos listos o se te pegará si la dejas reposar tras escurrirla.


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