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Criaba un chulengo en el patio hasta que intervino Fauna

Acompañados por la Policía, dos guardafaunas de la Dirección de de Fauna Silvestre tuvieron que intervenir ante la presencia de un chulengo en el patio de una casa. La familia adujo que lo encontró en la barda y como estaba sólo se lo llevó a su vivienda donde intentaban domesticarlo.

El procedimiento se realizó durante la mañana de ayer en una vivienda de barrio Nuevo de Roca, en el sector norte de la ciudad. Una vez que el personal de Fauna logró detectar el domicilio donde estaba el guanaco, a donde llegaron tras la denuncia de los vecinos, convocaron al personal de la Comisaría 21° para que presente asistencia en el lugar ante la posible negativa de la familia a entregar el animal silvestre.

Al comunicarles que estaban infringiendo la ley nacional 22.421 y la provincial Q2.056 y la posible sanción en caso de que se nieguen a entregar al animal, la familia reconsideró la intención original de criarlo en el patio y comenzó el traslado del chulengo. Uno de los Guardafaunas ingresó al patio y lo capturó con sus manos, al tiempo que otro lo alzó en sus brazos y lo cargó en la caja de una camioneta de la dirección de Fauna que estaba estacionada de culata y con la compuerta abierta.

Cargarlo en la camioneta no fue una tarea sencilla, ya que el animal intentó resistirse, sobre todo cuando intentaron pararlo sobre la fría chapa de la caja de la camioneta, una superficie absolutamente nueva y desconocida. De todas maneras, al tratarse de un ejemplar de pocos meses de vida, un par de empujones sirvieron para que se quede debajo de la cúpula y el personal pueda cerrar las compuertas correspondientes.

Según se informó, la cría de guanaco fue trasladada al zoológico Bubalcó en Guerrico, donde fue revisado por un veterinario y allí permanecerá hasta que desde Fauna se inicie el procedimiento para la reinserción en su hábitat natural en caso de ser posible.

De acuerdo al testimonio de la familia, durante una visita a la zona de bardas, en el norte de Roca, se encontraron con el animal, que estaba sólo y se mostró bastante sumiso. Por lo que decidieron llevarlo a la vivienda y todos los días le daban de comer con la intención de criarlo y domesticarlo.

Está acción, que en el mejor de los casos no tuvo ninguna mala voluntad, pone en riesgo la especie, ya que al no tener que buscar su propia comida, el animal pierde su instinto y se dificulta su posibilidad de reinserción en su hábitat natural con otros integrantes de su misma especie.

 

Gentileza mejorinformado

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