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El ajuste llega a las billeteras: caen las ventas en los almacenes y despensas de barrio

El ajuste llega a las billeteras: caen las ventas en los almacenes y despensas de barrio

“No hay plata” fue uno de los justificativos que impuso el presidente Javier Milei a la hora de explicar los durísimos recortes que puso en marcha ni bien asumió. Pero el “no hay plata” vuelve a ser recitado ahora en otros ámbitos: los comercios de cercanía, los pequeñas almacenes y despensas de barrio están sintiendo con toda crudeza esa realidad.

 

A esta altura del mes ya queda poco efectivo en las cuentas y la capacidad de endeudamiento está al límite. Por eso el cliente pregunta más y compra menos. Y el ajuste se advierte primero en las marcas líderes, aquellas que además son más caras. “Coca Cola bajó sus ventas notoriamente”, contó un distribuidor que, con una amplia cartera, recorre comercios del Alto Valle Oeste.

 

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El ajuste del mes le llegó también a las bebidas alcohólicas, que en algún momento parecían haber zafado de la crisis: las distintas marcas de Quilmes también están cayendo en sus ventas.

 

 

Las distribuidoras intentan mover la mercadería con promociones y descuentos especiales, pero ni siquiera con esa tentación se logra atraer a la clientela. “Cuando hay poca plata, el vecino tiene que elegir. Y elige la comida: fideos, polenta, arroz, alguna verdura”, apuntó una despensera del barrio Don Bosco.

 

La propietaria de una verdulería en la zona de las 1200 Viviendas explicó que la caída de las ventas “se nota mucho; sobre todo a esta altura del mes”. Y añadió que “la gente se enoja con nosotros; pero también a nosotros nos aumentan las cosas”. Los productos estacionales pueden variar mucho en sus precios: “los tomates, las berenjenas, la espinaca, tienen saltos muy marcados. A veces suben demasiado”, dijo.

 

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Los comerciantes reconocieron que si se compara con el mes pasado, no están sintiendo la presión de los aumentos constantes. Al menos, no en el mismo nivel. En cambio, sí advierten una caída en la venta: “del 10 % promedio en todos los rubros”, afirmó preocupado un almacenero.

 

Los restaurantes también sienten el “achique”, especialmente los que siempre apuntaron a un público más popular. “Repunta algo los fines de semana; se nota cuando la gente cobra a principios de mes. Y el resto del tiempo estamos con muy poco movimiento”, precisó el responsable de una pizzería.

 

Para algunos mayoristas, el problema se está trasladando para el mes que viene: “los comercios se armaron un stock pero como está moviéndose poco el mercado, no renuevan. Cuando no hay plata, no hay oferta que valga”, razonó.

 

 

 

 


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