Usted esta aquí
Home > Regionales >

Hay tres demorados en el caso del empleado judicial desaparecido

Hay tres personas demoradas en el marco de la investigación por la desaparición de Javier Videla, el empleado judicial que desapareció misteriosamente el miércoles por la noche en Roca.

No está clara la vinculación entre este caso y el cadáver hallado en Casa de Piedra en el marco de la búsqueda, que el Ministerio Público Fiscal descartó que sea el hombre buscado.

En relación al cuerpo de Casa de Piedra, el fiscal del caso, Luciano Garrido, ya solicitó la autopsia correspondiente y se espera contar con el informe para continuar con las líneas de investigación.

La policía provincial sigue realizando una fuerte búsqueda del empleado judicial de Roca.



Te puede interesar:

Investigan la desaparición de un empleado judicial en Roca


La fiscalía también señaló que el caso se investiga como una desaparición mientras que la pareja de Videla, Julio, aseguró que se trata de un secuestro.

Julio aseguró a este medio que un hombre de apellido Colicheo y que se desempeña como “mecánico”, habría secuestrado a Videla.

Los disparos en la puerta de la vivienda de Videla y su pareja.

Señaló que el miércoles cerca de las 21, Colicheo se acercó al domicilio donde convive con Videla. “Hace un mes no teníamos comunicación con él porque estaba arreglando el auto de la hermana de Javier”, detalló.



Te puede interesar:

Encontraron un cuerpo en Casa de Piedra, pero no es el judicial desaparecido


Relató que Videla y el supuesto mecánico se fueron en el vehículo del hombre de 43 años que está desaparecido, un Chevrolet Vectra azul.
Una hora después “apareció Colicheo solo en el auto, me preguntó si Javier había llegado y se fue”, mencionó Julio.

Luego a la media hora volvió otra vez Colicheo en el auto, apagó el motor pero no se bajó nadie. “Tocó bocina y bajé a ver y le pregunté por Javier. Me dijo que no sabía, trató de sacar algo de auto y me dijo subí”, contó.

En ese momento el joven dijo que escuchó a su pareja Javier gritar desde el interior del rodado que tiene vidrios polarizados y que le advirtió: “Julito no te subas, corré”.

“Cuando voy para el departamento, Colicheo me disparó dos veces con un arma y los impactos dieron en la puerta del departamento”, contó.
Julio aseguró que nunca habían tenido un problema con el mecánico ni había mostrado un comportamiento extraño.

Personal de Criminalística realizó pericias en la vivienda ubicada en las calles Las Heras y Piedrabuena y también en el auto.

(Gentileza lacomuna)

Top