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Pasó en rojo en la 22 y quiso coimear a una policía

Pasó en rojo en la 22 y quiso coimear a una policía:

En pleno horario pico de tránsito, los semáforos colocados por el municipio en los diferentes accesos a Roca suelen ser muy tediosos y ante la gran cantidad de tránsito que incluye largas colas de camiones, colectivos y autos, no es raro quedarse varado en el lugar por más que la luz verde autorice el paso. Cansado de esperar, el conductor de una costosa Volkswagen Tiguan puso primera sin importar que no tenía el paso, pero a escasos 500 metros fue parado por el personal de Seguridad Vial, a quien intentó coimear con un billete de 200 pesos.

Como es habitual, a unos 500 metros del semáforo de calle San Juan y Ruta 22 se encuentra el puesto caminero de la Policía de Río Negro, y dos policías que estaban realizando tareas de prevención sobre la vía nacional alcanzaron a ver la infracción. Cuando la camioneta estaba por sobrepasar el control, una de las uniformadas le indicó al conductor que debía detenerse en la banquina. 

El conductor de la camioneta valuada en casi 6 millones de pesos, consciente de lo que había hecho, detuvo su marcha, colocó las balizas y demoró un tiempo prudencial en bajar la ventanilla izquierda. Ante el pedido de la documentación correspondiente, carnet, seguro y tarjeta verde del vehículo, y sin mediar más palabras que un simple “buen día”, el hombre de unos 70 años le extendió la mano con su licencia de conducir y un billete de 200 pesos plegado.

Sin salir de su asombro y con una mezcla de indignación, la cabo 1° abrió el billete y se lo devolvió de inmediato. Además llamó a su compañera para que sea testigo de lo que estaba sucediendo. Como corresponde, la policía le explicó al hombre que intentaba llevar adelante un delito especificado en el Código Penal. Además, le indicó que debía bajarse del vehículo y acompañarla a la oficina donde se debía dejar constancia de la infracción y el posterior intento de coima.

El conductor de la camioneta es un importante empresario frutícola con domicilio en coqueto barrio de Parque Chass en Capital Federal, que tiene puestos de frutas en el Mercado Central y que en la región es dueño de un galpón de empaque en Regina, Enojado por no haber podido corromper a la uniformada, el hombre comenzó a insultar al personal y a chapear con su poder económico, situación que también fue redactada en el acta de infracción.

El caso fue derivado a la Unidad Temática Fiscal 5, a cargo de Julieta Villa, quien abrió un legajo por cohecho, un delito que estipula penas de 1 a 6 años de prisión para “el que directa o indirectamente diere u ofreciere dádivas a un funcionario público para hacer, retardar o dejar de hacer algo relativo a sus funciones”.

 

Gentileza mejorinformado

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