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Pedido desesperado de Juana y su familia: “No quiero morirme, tengo muchas ganas de vivir”

Pedido desesperado de Juana y su familia: “No quiero morirme, tengo muchas ganas de vivir” :

Juana y su familia están atravesando semanas de angustia, tristesa y desesperación. El pasado 15 de julio fue diagnosticada con un tumor cerebral  y desde ese día, espera un traslado a Buenos Aires o La Plata, pero no ha tenido una sola respuesta ni apoyo desde el hospital. 

“No me han dado ninguna respuesta. Hace más de una semana que me tienen asi. Yo quiero salir adelante, quiero vivir, necesito ayuda”, expresó Juana, en medio del dolor y la impotencia. 

Según han relatado, tanto ella como sus hijos y esposo, desde hace semanas que no obtienen solución de parte de las autoridades del hospital de ningún tipo. 

Necesito el traslado, necesito operarme y que pase lo que tenga que pasar, pero no quiero morirme aca. Tengo muchas ganas de vivir. Es un pedido desesperado esto“, manifestó Juana. 

El primer pedido, y más urgente, tiene que ver con el necesario traslado a un centro de mayor complejidad para que pueda tratar el estado en el que ella se encuentra. 

Y el segundo, apunta directamente al accionar del personal del hospital, quienes aún hoy siguen sin explicar por qué Juana fue dada de alta aún cuando no estaba en condiciones para estar en su casa sin atención médica.  

El diagnóstico del tumor llegó luego de que Juana fue internada en el hospital de nuestra ciudad por una neumonía. Una vez que recibió el alta y regresó a su casa comenzó a sentir mareos e inclusó sufrió algunas caídas como consecuencia de la falta de equilibrio. 

Ante esta situación, regresó al López Lima, desde donde la derivaron a Cipolletti y le realizaron los estudios necesarios que, lamentablemente, confirmaron, el 15 de julio, que tenía un tumor en la cabeza. 

Con el dianóstico en mano, regresó a Roca y fue allí donde le dijeron que debía ser trasladada a un centro de mayor complejidad en Buenos Aires, pero en lugar de esperar el mismo en el hospital, donde puede ser controlada y atendida las 24 horas, la enviaron a esperar a su casa. 

“Le dieron el alta el viernes 23, le dijeron que esté dos días con su familia y que el lunes iba a ser derivada de urgencia a Buenos Aires. Ahora nos dicen que ahí no hay lugar, y que tenemos que esperar el ok para La Plata”, explicó Juan, su esposo a un medio localoca.

“Tengo mucha angustia, mucho miedo. No puedo ver y no escucho. Mi hija de 20 años me ayuda con lo que puede. Pero me siento muy debil, no puedo ni caminar“, agregó Juana quien verdaderamente esta pasando un calvario de malestar e incertidumbre porque desde ese viernes que tampoco se realiza ningún chequeo ni control para saber como evoluciona su estado. 

Esta situación no puede continuar de este modo. Sus familiares van al hospital y llaman diariamente para obtener respuestas, soluciones para una persona que necesita atención médica y lo único que reciben como respuesta es que no depende de ellos, que hay que esperar. Pero mientras tanto, Juana y su familia siguen en medio del abandono y la desesperación. 

Gentileza anr

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